Influencia de la publicidad en nuestras preferencias alimentarias

Uno de los condicionantes más potentes a la hora de decidir si compramos un producto o no, es la publicidad que recibimos por parte de los diferentes medios de comunicación desde que somos pequeños. Este bombardeo constante transforma la realidad haciéndonos prevalelecer en nuestro subsconsciente unos productos sobre otros.

Existen diversos estudios que abordan la relación que existe entre las horas dedicadas de las-os niñas-os a ver TV con respecto al aumento de peso. Un estudio realizado por Taras H y Gage M, trataba de evaluar la cantidad y contenido nutricional de los anuncios comerciales de siete cadenas de televisión de los Estados Unidos. Este estudio, concluyó que en los horarios correspondientes a los programas más vistos por las-os niña-os, éstas-os veían 21’3 anuncios comerciales por hora, de los cuales el 47’8 correspondía a alimentos, Pués bién, el 91% de éstos alimentos contenían un elevado contenido de grasas, azúcares y sal. Taras y Cols, observaron también que la elección de alimentos de niños de 3 a 8 años de edad se relacionaba directamente con la publicidad de los alimentos por televisión.

Resulta evidente que el consumidor actual de los paises desarrollados se encuentra frente a un mercado de bienes de consumo extenso y diversificado, sometido a un gran numero de impactos publicitarios desde los diferentes medios de comunicación. Frente a esta influencia, podríamos ser positivos y apostar por que la persona utilice sus conocimientos y espíritu crítico respecto al tema, pero vemos en nuestro día a día que desgraciadamente no es así.

Los conocimientos y la racionalidad, no parecen resultar armas suficientes a la hora de tomar deciciones en materia de selección de alimentos. La comodidad, el precio, la moda, la diversidad de factores o la presentación de los alimentos, ejercen un gran magnetismo sobre la decisión final del consumidor.

Por lo tanto, parece que existe una relación bastante fuerte entre las preferencias alimentarias y elección de productos con la publicidad. Estos patrones de consumo “casi impuestos” van definiendo nuestros hábitos alimentarios y se instauran en nuestro día a día dando lugar a nuestro tipo de alimentación.

En base a ésto, tenemos que reflexionar sobre que medidas podemos aplicar para combatir este incanzable bombardeo publicitario cargados de productos dañinos para nuestra salud. En los últimos años, vemos como crece el interés por la salud y mantener un estilo de vida con unos hábitos de vida saludables. Situación que contrasta por cierto, entre lo que se nos impone comprar y como por otra parte se nos impone estéticamente estar. Aspecto que por cierto sería interesante tratar mas adelante, pero centrándonos en lo dicho anteriormente, este deseo de la sociedad por mantenerse sano, podría ser visto como una oportunidad para transmitir por parte de las instituciones y profesionales de la salud pautas esenciales de educación nutricional.

Una de las actividades que se puede llevar a cabo desde los programas de educación nutricional, es tratar de hacer reflexionar a la gente sobre los mensajes que recibe en relación con los alimentos como por ejemplo: Que tipo de alimentos se anuncian, que cualidades se les atribuye, cuáles son las funciones que en ellos destacan, la relación costo/aporte de nutrientes, hasta donde es posible aceptar los beneficios que preconiza, etc.

Pero aunque las instituciones y profesionales de la salud tengan un nivel de responsabilidad elevado para cambiar dicha situación mediante leyes que exijan calidad en sus productos o leyes que abogen más por un comercio local y de cercanía, debe de existir por parte de todas y todos, un cambio de actitud con respecto a lo que observamos, percibimos y en como actuamos y educamos a nuestro entorno. Ser críticos con lo que se nos impone y ser exigentes tanto con nuestro consumo como con nosotras-os mismas-os será clave para generar un cambio de rumbo en nuestra alimentación y salud diaria.

 

Bibliografía requerida

- Obesidad, un desafío pendiente. (pag 268) Cecilia Albana, Juliana Kain, Raquel Burrows, Erik Díaz. Editorial Universitaria de Chile.
- Tratado de nutrición. (pag 1359-1360) M. Hernández Rodriguez, A. Sastre Gallego. Editorial Díaz de Santos.

 

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